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ISO 14001:1996 ISO 14001 es la norma internacional de Sistemas de Gestión Medioambiental (EMS). Se puede aplicar a compañías de todo tipo y tamaño, acomodándose además a diversas condiciones geográficas, culturales y sociales. Puesta en vigor en 1996, la norma ISO 14001 debiera ser la meta de cualquier compañía que esté considerando o ya haya puesto en marcha un Sistema de Gestión Medioambiental. Dicho sistema puede ayudar a la empresa a gestionar sus actividades, productos y servicios con el objeto de asegurar una conformidad idónea con su propia política medioambiental. El propio SGM conlleva beneficios comerciales tangibles, de modo que la implantación y certificación del cumplimiento de la norma ISO 14001 permite a la compañía demostrar su compromiso de reducir su impacto en el Medio Ambiente. A veces, ventajas competitivas cada vez mayores y una mejora en la motivación del personal aparecen como beneficios directos de un SGM efectivo. Existen cinco elementos básicos de un SGM alineados con requerimientos de la norma ISO 14001: Una política medioambiental constituye una declaración en la que se exponen las actividades de la compañía que son cubiertas por su SGM; cómo la compañía pretende cumplir con la legislación aplicable y cómo se preparan las bases para el establecimiento de objetivos en la actuación medioambiental. Esta declaración debe incluir un compromiso de mejora continua y debe estar disponible al público. - Evaluación de aspectos/impactos Medioambientales
Este proceso consiste en que la compañía investiga los aspectos/impactos medioambientales en sus operaciones, decide cuáles son los más significativos y los registra. La compañía habrá de considerar la posibilidad de que dichos aspectos/impactos sean de una amplia variedad. Una lista bien amplia de estos aspectos /impactos constituye el núcleo del SGM de una compañía. - Establecimiento de Objetivos y Metas Medioambientales
Es necesario, como parte del proceso de mejora continua, fijar metas amplias y logros específicos con un compromiso sobre el cumplimiento legislativo como mínimo. Estas deberán ser medibles y cuantificables tanto como sea posible. En el momento en el que se redacten estos objetivos, se deben tomar en cuenta los puntos de vista de todas las partes interesadas (en las que se pueden incluir clientes, accionistas, la propia comunidad, el personal y vecinos colindantes entre otros). - Establecimiento del Control de la Gestión
Para que un SGM tenga éxito, la compañía necesita asegurarse de que las acciones que se propone realizar queden claras para todos y que todas la responsabilidades estén bien definidas. La compañía, por lo tanto, necesita documentar su política, objetivos, metas y acciones propuestas, así como considerar los procedimientos y planes necesarios en caso de una emergencia. - Auditoría y Revisión del Sistema
Es responsabilidad de la compañía el comprobar que su SGM se adecua a su política así como que cumple con los requerimientos de la norma de SGM. Las auditorías y las visitas de mantenimiento regulares ayudarán a la compañía a la hora de decidir los cambios necesarios para facilitar la mejora continua.
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